lunes, 3 de octubre de 2011
perfil y tipos de suelo
Perfil y tipos de suelos
El suelo es la parte más externa y delgada de la corteza terrestre, es de gran
importancia, ya que representa la base de las actividades agropecuarias y
también es el resultado de la erosión y el intemperismo de las rocas
preexistentes y es el resultado de la interacción entre la litósfera, la hidrósfera, la
atmósfera y la biósfera.
Pueden transcurrir diez mil o cien mil años para que se forme esta capa; sin
embargo, el hombre puede destruirla en unos cuantos años.
Los factores que determinan la formación de los suelos son principalmente el
clima, la roca madre, la vegetación, la topografía del terreno, la fauna y el ser
humano como factor modificador, que con su actividad agrícola puede
enriquecer o degradar un suelo.
Los suelos se componen de aire, agua, materia orgánica, materia mineral y
organismos, y su estructura se puede apreciar en un perfil de suelo, que es una
muestra del corte que se realiza en un terreno para analizar sus características.
El perfil del suelo es un corte vertical, de horizontes o capas horizontales de una
porción superficial de la corteza terrestre. Los perfiles de suelo difieren
ampliamente de una región a otra.
La variación en los tipos de suelo se debe a que la proporción y las
características de sus constituyentes cambian ampliamente de un lugar a otro.
Suelos residuales: son los que se derivan de los procesos de intemperismo,
básicamente mecánico y biológico, formando suelos de textura gruesa.
Suelos transportados: son suelos que la erosión hídrica y eólica producen al
arrastrar los materiales intemperizados a regiones bajas, provocando en
ellos una degradación y formación de suelos de textura fina.
Los suelos son clasificados de acuerdo a su estructura y composición. Las
diferencias que presentan los suelos se utilizan para clasificarlos en diez órdenes
principales (de acuerdo con la FAO y la UNESCO).
Los suelos son de vital importancia, ya que en ellos se basa la supervivencia de
los seres humanos y la mayoría de las especies vegetales y animales, debido a
varias razones, entre ellas:
Son el sostén de la mayoría de los vegetales.
Son el sustento de los animales herbívoros.
Son la base de varias actividades productivas como la recolección, cacería,
agricultura, ganadería y producción forestal.
Sirven para asentamientos humanos.
Sin embargo, la moderna civilización urbana e industrial ha traído junto con las
ventajas y comodidades un fenómeno casi desconocido en siglos pasados, que
continúa expandiéndose sobre la superficie terrestre, alterando el equilibrio
ecológico: la contaminación ambiental.
La contaminación del suelo y el subsuelo constituye uno de los mayores
problemas que afronta la humanidad, ya que afecta directamente a dos de sus
principales fuentes alimentarias: la agricultura y la ganadería.
La contaminación del suelo y el subsuelo es sobre todo de tipo químico. En
específico, la acumulación de basura, proveniente de desechos domésticos o
industriales, constituye actualmente uno de los problemas más difíciles de
resolver. Existen además de estos problemas, otros producidos por el abuso de
fertilizantes, fungicidas, herbicidas, insecticidas, etc., provocando una
contaminación de suelo capaz de hacerlo infértil.
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